Aspectos destacados
- Descubra estrategias efectivas y personalizadas para manejar y tratar las hemorroides basadas en investigaciones recientes.
- Explore opciones de tratamiento innovadoras, incluyendo técnicas mínimamente invasivas y medicinas herbales, en detalle.
Resumen
La Guía de Hemorroides 2025 aborda la enfermedad hemorroidal, una afección común que involucra cojines vasculares anales hinchados, esenciales para la continencia. Discute causas como el envejecimiento, la obesidad, el embarazo, el sedentarismo prolongado y factores dietéticos, destacando que tanto el estreñimiento como la diarrea pueden desencadenar síntomas. Las hemorroides se clasifican como internas o externas, con síntomas que van desde sangrado indoloro hasta hinchazón dolorosa. El diagnóstico implica examen físico y anoscopía, y el tratamiento varía desde cambios en el estilo de vida hasta procedimientos mínimamente invasivos y cirugía. La investigación en curso se centra en mejorar los tratamientos, explorar medicinas herbales y desarrollar mejores herramientas de evaluación de síntomas para un cuidado personalizado.
Anatomía, Fisiología y Causas
El canal anal contiene tres cojines vasculares compuestos de sinusoides que ayudan a mantener la continencia, pero pueden hincharse y prolapsarse, causando hemorroides. El tono vascular está regulado por factores como el óxido nítrico, que se incrementa en el tejido hemorroidal, contribuyendo a los síntomas. Las hemorroides surgen del aumento de la presión venosa debido al envejecimiento, la obesidad, el embarazo, el sedentarismo prolongado, el estreñimiento, la diarrea y factores genéticos o psicosociales. La baja ingesta de fibra y los hábitos de vida también influyen en el riesgo.
Presentación Clínica
Las hemorroides son venas hinchadas en el recto y el ano, clasificadas como internas o externas. Las hemorroides internas típicamente causan sangrado rectal rojo brillante indoloro, secreción mucosa y posible prolapso. Las hemorroides externas causan hinchazón, picazón y dolor, especialmente si están trombosadas. Los síntomas reflejan la congestión venosa subyacente de varios factores de riesgo. Aunque generalmente son benignas, las hemorroides pueden afectar la calidad de vida y rara vez causar sangrado severo, requiriendo diferenciación de otras condiciones anorrectales.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia clínica y el examen físico. Las hemorroides externas son visibles, mientras que las internas requieren anoscopía. El sistema de clasificación de Goligher clasifica las hemorroides internas desde el grado I (solo sangrado) hasta el grado IV (prolapso irreducible) para guiar el tratamiento. El sangrado atípico puede requerir colonoscopía. Existen herramientas de puntuación de síntomas, pero carecen de validación generalizada fuera de entornos especializados.
Manejo
El tratamiento varía desde medidas conservadoras hasta cirugía según la gravedad. Los cambios en el estilo de vida incluyen una dieta alta en fibra, hidratación, ejercicio y baños de asiento. Las opciones farmacológicas como cremas tópicas y ablandadores de heces proporcionan alivio de los síntomas. Los procedimientos mínimamente invasivos como la ligadura con banda elástica y la coagulación infrarroja son efectivos para hemorroides de grados I–III. La cirugía se reserva para casos avanzados (grados III–IV), con técnicas que incluyen hemorroidectomía, PPH y HAL-RAR. El cuidado postoperatorio se centra en el control del dolor y la educación sobre el estilo de vida.
Prevención
Prevenir las hemorroides implica evitar el estreñimiento manteniendo una dieta alta en fibra, hidratación, ejercicio regular y hábitos intestinales adecuados. Los baños de asiento y limitar el sedentarismo prolongado mejoran los síntomas y reducen el riesgo. La gestión temprana de factores de riesgo como el IMC y el estreñimiento crónico es importante, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas.
Pronóstico y Complicaciones
Las hemorroides generalmente tienen un curso benigno con resultados favorables del autocuidado y el tratamiento. Los casos avanzados pueden requerir cirugía. Los tratamientos mínimamente invasivos ofrecen alternativas con una recuperación más rápida pero con potencial de recurrencia. Los factores de estilo de vida siguen siendo importantes para el manejo a largo plazo.
Investigación y Direcciones Futuras
La investigación busca estandarizar los resultados del tratamiento y mejorar la rentabilidad. Los procedimientos mínimamente invasivos siguen siendo preferidos para hemorroides de grados I–III. El interés en los remedios herbales está creciendo, con estudios que exploran mecanismos moleculares y seguridad a través de ensayos clínicos y herramientas de salud digital. Comprender la regulación vascular en el tejido hemorroidal puede identificar nuevos objetivos terapéuticos. El desarrollo de herramientas de puntuación de síntomas validadas y el empoderamiento de los proveedores de atención primaria, incluidos los farmacéuticos, son prioridades para mejorar el cuidado del paciente y la derivación.
The content is provided by Sierra Knightley, Scopewires
